Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de marzo de 2015


PETRÓLEO Y ATRASO


En 1922 explotó el pozo petrolero Barroso N° II en la ciudad de Cabimas, Estado Zulia. Durante nueve días el petróleo salió del subsuelo sin parar. Con este hecho confirmábamos al mundo nuestro potencial energético. A partir de ahora, el oro negro o excremento del diablo (dependiendo si queremos darle una connotación positiva o negativa al rol del petróleo en Venezuela) se convertiría en eje central de las cuestiones sociales, políticas y económicas de nuestro país.


Fuente: www.Venelogia.com
En 1939 el escritor norteamericano Clarence Horn escribió un artículo sobre la situación política y social en Venezuela. Diecisiete años después del “reventón” de Barroso N° II, Horn se preguntaba a dónde se fueron los ingresos provenientes del petróleo; dónde estaban las vías de comunicación, las obras de infraestructura, los hospitales, el sistema de seguridad social; por qué para 1939 la clase trabajadora seguía viviendo en casas hechas con bahareque y techos de palma de moriche, al tiempo que sufrían de sífilis, lepra y malaria. El escritor norteamericano no dudó en responder las preguntas que él mismo se hacía: Esos ingresos se fueron a los bolsillos de Juan Vicente Gómez y sus seguidores (párrafo tomado del libro Venezuela Política y Petróleo, escrito por el ex presidente venezolano Rómulo Betancourt en 1967).


Así como Horn se indignaba de cómo el petróleo benefició a unos pocos durante la dictadura de Gómez, de esa misma forma nos sentimos hoy, en el 2015: Más que indignados, nos sentidos asqueados. Después de tanto petróleo, Venezuela es un ejemplo de cómo invertir los ingresos del Estado para debilitar sus instituciones y empobrecer a sus ciudadanos. Somos un país que depende de lo que producen otros países, la agricultura está abandonada, el sector industrial está paralizado; un salario paupérrimo; un sistema de salud carente de insumos e infraestructura; una educación poco competitiva; alta tasa de criminalidad; y unas instituciones catalogadas la más corrupta de América Latina y una de las menos transparente en el mundo (Transparencia Internacional).


Pero ¿A dónde se fueron los ingresos del petróleo en estos últimos 16 años?: Esos ingresos se fueron a los bolsillos de quienes hoy hablan socialismo y patria; en proyectos ficticios; empresas de maletín; sobornos y lealtades; importaciones con sobreprecio; peculado y excentricidades oficiales; cuentas bancarias secretas. Según el Banco Central de Venezuela, han sido más de quinientos mil millones de dólares lo que Venezuela ha recibido por concepto de ingresos petroleros. Y de acuerdo con declaraciones del ex ministro de Finanzas, Jorge Giordani, la corrupción en Venezuela es responsable de la fuga de veinticinco mil millones de dólares, por lo menos.


Han podido ser autopistas, escuelas, hospitales, grandes obras de infraestructura, modernización de la Administración Pública y sus instituciones; el fomento de la descentralización...nada de eso sucedió y hoy somos un país profundamente atrasado.


Quizá nuestra clase política no ha entendido que el petróleo, lejos de ser un instrumento para sumirnos en el atraso, debe contribuir a nuestro desarrollo.
Jaime Merrick
@jaimemerrick

EL DISCURSO DE LA POBREZA.
Recientemente, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) publicó un estudio del cual se desprende el aumento de la pobreza en Venezuela en un 6,2% entre los años 2012 y 2013. Según ese mismo informe,  la CEPAL estima que el 32,1% de la población venezolana es pobre. En sentido similar, de los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (http://www.ine.gov.ve/documentos/Social/Pobreza/xls/Serie_Pobreza_1s997-2s2013.xls) se evidencia que los hogares venezolanos en situación de pobreza representan el 27.3% de la población. En ese mismo informe, el INE revela que entre el segundo semestre de 2012 y el primer semestre de 2013 la pobreza en Venezuela aumento en un 8,2%.
Imagen tomada de: Ultimas Noticias. 
Ya sea que se tomen como ciertos los datos de la Cepal o del INE, podría decirse que en Venezuela existen entre 8 y 9 millones quinientas mil personas en situación de pobreza, aproximadamente.
Mientras la pobreza aumenta en Venezuela, el 25 de febrero de 2014, en el marco de un foro para la reducción de la pobreza extrema en Venezuela, el Ministro de Educación, Héctor Rodríguez, afirmó: “No es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para llevarla a la clase media, para que después aspiren a ser escuálidos" (http://www.el-nacional.com/politica/Hector-Rodriguez_0_362363877.html)  En esa línea discursiva, el 4 de septiembre de 2014, el Gobernador del Estado Aragua, Tareck El Aissaimi, durante un acto del Partido Socialista Unido de Venezuela, sostuvo: "Mientras uno más consigue pobreza hay más lealtad a la revolución y más amor por Chávez, mientras el pueblo es más pobre es más leal al proyecto revolucionario" (http://www.el-nacional.com/politica/Tareck-Aissami-pobreza-lealtad-revolucion_0_476952469.html)
Y más recientemente, el 1 de febrero de 2015, en un acto de profundo irrespeto a la independencia de los Poderes Públicos, el Presidente de la República declaró en nombre de la Fiscalía General de la República, celebrado la detención de los directivos de Farmatodo. Con soberbia aseveraba:  “…Ayer detectamos, saben ustedes, una cadena de tiendas famosa [refiriéndose a Farmatodo] conspirando, irritando al pueblo, llegamos y regularizamos la venta y convocamos a los dueños y les pusimos los ganchos y están presos por provocar al pueblo por hacer guerra económica contra el pueblo…”
Pobreza y más pobreza. Para que nuestro pueblo sea leal a Chávez; para que jamás sean escuálidos de clase media.
Así como el desarrollo tiene su discurso, la pobreza también.
El desarrollo tiene como pilares fundamentales al fortalecimiento de las instituciones, la educación, la libertad económica, por ejemplo. En temas económicos, el desarrollo entiende perfectamente que mientras menos pobreza exista, hay muchas más posibilidades para que el ciudadano genere riqueza. Y mientras sean muchos los ciudadanos que produzcan riqueza, es más el ingreso por cada hogar, hay más generación de empleo, existen más inversiones, el pueblo se educa y aspira a más y más.
La pobreza, en cambio, habla como Héctor Rodríguez, Diosdado Cabello, Elías Jaua,  Tareck El Aissaimi y Nicolás Maduro. El discurso de la pobreza hace menos digno al ser humano. Lo humilla.  Es un discurso corrupto, miserable e hipócrita.
El discurso y las políticas sociales y económicas de los dos últimos Presidentes chilenos, han hecho que la pobreza en ese país represente el 7,8% de su población; por su parte, el discurso  de los últimos presidentes venezolanos ha empobrecido al 30% de sus ciudadanos.
Jaime Merrick
@jaimemerrick